5 – El bañador vuelve a estar de moda

Enviado originalmente el 20 de Agosto de 2023

“Vestirse de cielo es un término profundamente ceremonial que alude a cuando la sacerdotisa se despoja de todas sus ataduras mentales, morales y físicas”

El Burdelito de las Diosas.

Mi querida lectora. Al leer estas líneas imagino que eres de aquellas mujeres que enseñan a otras la libertad, de aquellas que se miran con sus gafas neutras observando con la curiosidad inocente de una niña y la sabiduría de una mujer para explorar su cuerpo con naturalidad y abrirse al placer. Tanto si te sientes así ahora mismo como si no, tengo la certeza en mi alma que dentro de ti eres verdaderamente una de ellas, y por ello recibe aquí y ahora mi profunda gratitud.

El año 2004 fue cuando me vine por primera vez de vacaciones a Catalunya. Mi segunda visita en ese año fue en Julio, y el calor del verano me llevó a la playa, donde me hice consciente de la poca libertad que hasta entonces le permitía sentir a mi cuerpo. Y esto sucedió a través de observar la experiencia de libertad que vivían en su cuerpo otras mujeres, la cual yo no me permitía.

En esa playa me vi por primera vez a través de las mujeres de diferentes edades con nalgas, cinturas y pechos de todas las formas y tamaños que se mostraban sin complejos ni vergüenzas, permitiendo enseñar la variada belleza de sus cuerpos en bañadores de dos piezas. Y aún más, otra gran mayoría de ellas se atrevían valientemente a permitir que sus pechos sintieran el contacto con las deidades de la naturaleza del sol, el aire y el agua, liberadas de los sentimientos de represión y vergüenza que yo había normalizado hacia mi propio cuerpo en este sentido.

Esto repercutió en darme cuenta de todos los complejos hacia mi propio cuerpo relacionados con la culpa y la vergüenza que la publicidad y sus modas habían adoctrinado inconscientemente en mi, quitando a mi cuerpo la libertad y el placer de explorarse como le de la gana y con ello aceptarlo y amarlo tal como es.

Desde entonces paso a paso elegí poner en practica un privilegio del que muchas personas podemos gozar hoy en muchos lugares de Europa. Primero fue liberarme del bañador y pasar al de 2 piezas, y luego “vestirme de cielo” y disfrutar de la naturaleza como “la divinidad me trajo al mundo”

Ésta práctica a su vez nutre mi lenguaje erótico sensual que se enciende al dar espacio a mis sentidos en todas las partes de mi cuerpo, incluidas las más intimas. Es gozoso para mi entrar en contacto con las deidades de la naturaleza; permitirme ser penetrada por el sol, las caricias de la brisa, el abrazo del agua, el cosquilleo del rio, y en general sentir la energía de todos los elementos de la naturaleza recorriendo cada parte de mi cuerpo y de mi Ser…

Cuando veo como las mujeres de distintas épocas se bañaban vestidas, me siento muy agradecida de poder vivir en un tiempo y en un país donde podemos disponer de la posibilidad del topless, y celebro aún más las playas naturistas en las que me puedo bañar “vestida de cielo”, y a su vez no me deja de sorprender que en el año 2023 la moda del bañador completo vuelva a estar de moda.

Ser consciente de ciertas creencias, corrientes y formas de pensar sea de donde sea que provengan, y los efectos que producen en mi a la hora de sentirme más libre y cómoda, o al contrario mas reprimida e incomoda me han ayudado a distinguir lo que me suma y lo que me resta a la hora de tener que elegir mis prendas. Dentro de lo que conforman ataduras, frenos y limites versus las que me impulsan, liberan y sirven en el camino del Amor.

Con el paso de los años cada vez que lo necesito cojo mi espada del discernimiento y corto con todo aquello que me limita, frena e inhibe, dando paso a todo aquello que me hace sentir libre, liviana y en paz conmigo misma.

En el siguiente enlace tienes disponible la práctica de ésta semana, ¡que la disfrutes!

Con Amor,

Ingrid.

Deja un comentario