Aizen Myō-ō

¡Hola persona!

Si has leído mis colaboraciones en EroticFullness quizá te has preguntado a que se debe este nombre tan extraño. Pues bien, hoy vengo a explicarte su trasfondo, y por qué haberlo escogido fue más por una cuestión de honrar su significado que de representación de mi persona o de mis creencias.

Aizen Myō-ō

Aizen Myō-ō (愛染明王), también llamado Rāgarāja, es una divinidad budista Mahayana proveniente de las tradiciones vajrayana de la India, concretamente de aquellas relacionadas con el Tantra. Es especialmente venerado en el budismo japonés, así como en el budismo esotérico chino.

A pesar de su aspecto terrorífico y del hecho de acarrear un montón de armas en sus seis brazos es una deidad que nos motiva hacia el enaltecimiento espiritual. De hecho las armas que porta le sirven para ahuyentar a los malos espíritus, y es que como todo símbolo religioso está lleno de detalles que le dan un sentido y un propósito más grandes a través de esa simbología.

Y es justamente lo que simboliza Aizen Myō-ō lo que nos interesa aquí.

Resulta que es una deidad que personifica la transformación de la lujuria en el despertar espiritual.

Casi nada.

Puede que todo esto te suene a chino. Puede que no.

Sea cual sea tu caso, estoy seguro de que me entiendes cuando te digo que a través de nuestra sexualidad podemos alcanzar niveles de conciencia a los que es imposible llegar de otras maneras.

Es como una droga que despierta un lado de tu mente que no sabías ni que existía.

Pero ni siquiera estamos hablando de un acto sexual concreto. Nos referimos a que la excitación que sentimos los seres humanos es la energía que nos mueve. Somos el profundo deseo que nos impulsa ¿Recuerdas? Es la excitación, en un sentido amplio, lo que nos hace actuar, tomar decisiones… En cambio la apatía y el aburrimiento nos dejan sin energía, nos deprimen… Los Tántricos lo sabían, y por eso le daban tanta importancia a la sexualidad.

Y voy un poco más allá. El deseo que es capaz de despertar cada uno de los Lenguajes Eróticos es extrapolable a muchos ámbitos de la vida. Por ejemplo:

El deseo de ir a la naturaleza es fácilmente identificable con el Lenguaje Energético.

El deseo de ir a un restaurante concreto dónde la comida te encanta forma parte del Lenguaje Sensual.

El deseo previo a un encuentro sexual es… Lenguaje Sexual claro…

El deseo de infringir una norma (siempre que no tenga ninguna consecuencia) la podemos asociar con el Lenguaje Clandestino.

Y por último la sensación previa a acudir a un encuentro donde podemos esperar varias (o todas) las anteriores la podríamos considerar Lenguaje Camaleónico.

Tenlo en cuenta la próxima vez que te sientas sin ganas de hacer nada. Recuerda que Aizen Myō-ō siempre está a tu lado.

Que el orgasmo te acompañe.

Aizen M.

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