Consentimiento, Erotismo y BDSM.

Hola, mi nombre es Laia, conozco a Ingrid hace años y siempre me ha admirado su apertura a explorar sin juicio, algo realmente importante en las relaciones humanas. Cuando me propuso formar parte de las Colaboraciones de EroticFullness con el Lenguaje Clandestino me pareció una estupenda oportunidad, ya que he comprobado en mi propia piel que hay mucha ignorancia al respecto, así que mi consentimiento estaba claro desde antes de responder.

El erotismo se entrelaza con nuestras experiencias íntimas, así que es esencial recordar que el consentimiento es la piedra angular que sostiene nuestras interacciones. El placer compartido encuentra su máxima expresión cuando se cultiva en un terreno de respeto y de entendimiento.

El consentimiento no es solo una palabra, es un lenguaje que se habla con empatía y comprensión. Es una conversación continua, donde tus preferencias y límites merecen ser expresados y respetados. Tu voz tiene un poder inmenso, un poder para guiar y dirigir cada paso en el camino del placer.

La exploración del erotismo es una búsqueda personal y compartida. Es un espacio donde la comunicación abierta y sin juicios se convierte en la brújula que guía cada movimiento, cada susurro, cada instante de éxtasis compartido.

En un mundo que se transforma hacia la igualdad y el respeto, eres la arquitecta de tu propia satisfacción.

 El consentimiento te otorga el poder de trazar tu propio camino en la exploración del erotismo, asegurando que cada paso sea dado con confianza y consideración.

Relacionando el consentimiento con los Lenguajes Eróticos, en el Lenguaje Clandestino una buena parte de la infinita variedad de expresiones la ocupa el enorme mundo del BDSM, es decir todo lo que se refiere a Bondage, Dominación, Sumisión y Sado-Masoquismo. Todas estas palabras quizá te sonarán muy fuertes y propias de Mentes perturbadas y/o enfermas, pero nada más lejos de la realidad. Se trata por ejemplo de adoptar roles, de jugar a ser un personaje, de experimentar con el propio cuerpo y con el de otras personas. La clave es (otra vez) El Consentimiento.

En el Lenguaje Clandestino damos rienda suelta a explorar nuestro deseo más allá de lo que la sociedad de consumo nos dicta, transgrediendo normas sociales y de moralidad religiosa. Ejerciendo roles que seríamos incapaces de llevar a cabo en nuestro mundo vainilla.

Con Consentimiento el límite es tu imaginación.

Sigamos desafiando las nociones preconcebidas, abrazando el empoderamiento sexual y llevando el consentimiento a todos los ámbitos de nuestra vida.

Un abrazo,

ClandestinaMente

Deja un comentario