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El Orgasmo Masculino

La primera idea es ejercer la práctica conocida como Edging (lo voy a traducir como albordedelabismismo) Es decir, practicar la masturbación como hemos hecho siempre (mejor aún si es con lubricación, casi todo en el sexo es mejor con lubricación) deteniéndonos justo antes del punto de no retorno. Pero ANTES, no durante o cuando ya es demasiado tarde. Entonces descansamos y observamos nuestro cuerpo. La respiración, como todo en la vida, juega aquí un papel fundamental. Una vez ha pasado el peligro podemos volver a estimular nuestro pene repitiendo la operación. Dependerá de cada persona, por supuesto, pero en algún momento deberíamos obtener una sensación parecida a la eyaculación. Se trata del orgasmo genital masculino, una sensación placentera que no consume toda nuestra energía. Más sutil, pero también más duradera, y lo que es más importante, no hará decaer nuestra excitación. Al contrario. Si logramos encadenar varios orgasmos de este tipo podemos experimentar placer por tiempo prácticamente indefinido, convirtiéndonos en hombres multiorgásmicos.

Y la segunda requiere de otra persona e implica penetración. En esencia es muy parecido a la técnica del Albordedelabismismo, pero con el añadido de que retrasaremos todo lo posible el contacto genital. Para ello podemos jugar con nuestra propia excitación y la de nuestra pareja. Mediante el contacto físico usando todo nuestro cuerpo y el de la otra persona excepto nuestro pene aumentaremos nuestra excitación hasta llegar a cierto nivel. Entonces nos detendremos hasta que la excitación descienda, ayudándonos de respiraciones profundas. Repetiremos la operación tantas veces como nos apetezca, idealmente aumentando en cada oleada el clímax al que llegamos, aunque es importante que no lleguemos a la sensación de necesitar del contacto genital. Y en este punto podemos iniciar la penetración, pero es crucial que esta se produzca de la manera más lenta posible. Podemos introducir nuestro pene completamente, pero lo haremos sintiendo cada milímetro de avance. Esta penetración tántrica, o como quieras llamarle, puede parecer aburrida si se lleva a cabo durante mucho rato, como de hecho es el objetivo, pero el reto consiste en mantener la excitación (y la erección) durante el máximo tiempo posible. Mediante besos, carícias y de vez en cuando algún cambio de ritmo. Pero te recuerdo que el objetivo es experimentar uno o varios orgasmos sin eyacular. Si sientes que ese ritmo te va a llevar al punto de no retorno entonces bájalo controlando la respiración en todo momento.

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