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Vestirse de cielo

No son sucias las partes mas intimas de nuestros cuerpos, sino las mentes de aquellas que lo consideran pecaminoso.”

Ingrid Antonieta de las Nieves.

Te invito a practicar vestirte de cielo, soltando alguna atadura mental, moral y física en tu vida.

Comienza con tres respiraciones profundas, soltando con un suspiro cualquier carga o peso que sientas en tu pecho o en tu mente.

Intenta evocar en tu mente alguna experiencia erótica que hayas tenido o quisieras tener que te aporte una sensación de libertad erótica (plenamente amada, en confianza por dentro y por fuera, con dicha en el corazón, etc).

Intenta ser lo más específica posible, capturando cada detalle.

Permítete empapar cada molécula de tu ser con esta sensación de libertad.

Si te das cuenta de algún pensamiento de distracción, de no poder, de no ser suficiente, de no ser capaz de hacerlo, puedes negarte a ser su presa, asegurándote en tu mente que ya no quieres esa limitación y que lo que quieres es recordar el Amor, la paz, la dicha y la libertad que hay dentro de ti, y de SER quien eres.

Una vez te hayas empapado de esta sensación de libertad, te invito a anclar esta sensación cuando termines, repitiendo mentalmente o en voz alta:

No soy un cuerpo. Soy libre. Soy tal como la divinidad me creó”.

Luego te invito a si quieres dar un paso más allá, sumar en tu cita con el amante interno (que tienes en las herramientas de la web), a atreverte a hacer algo que te gustaría, pero que no te has permitido por vergüenza o por miedo al que dirán, desde ir sola al cine o a un concierto, a ir sin ropa interior, o incluso bañarte o tomar el sol en topless, o desnuda en algún rio o en el mar, respetando hasta donde tu sientas que quieres y estés disponible a explorar.

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