La órbita microcósmica para hombres

¡Hola persona!

Te doy la bienvenida a esta sesión de respiración guiada, donde aprenderemos a canalizar la energía sexual a través de todo el cuerpo.

Es recomendable realizar esta práctica sentado en una silla, aunque puede hacerse en cualquier lugar. La primera vez es importante hacerlo en una silla para familiarizarse con las partes del cuerpo que vamos a involucrar.

Comenzaremos estableciendo el movimiento básico de este ejercicio: la contracción del músculo pubococcígeo.

Para aquellos que no estén familiarizados, el músculo pubococcígeo se encuentra entre los testículos y el ano. Puedes identificarlo cuando intentas contraer tu pene en estado flácido para erectarlo, o cuando controlas el flujo de la micción.

La repetición de este simple ejercicio de contraer y relajar este músculo conlleva numerosos beneficios, como un mayor control sobre la erección y la eyaculación. Debería ser una práctica obligatoria para todo hombre.

Pero ahora vamos a llevarlo un paso más allá.

Comenzaremos respirando por la nariz, inspirando durante cuatro segundos, exhalando durante otros cuatro, con pausas de dos segundos entre cada fase. Realizaremos cinco repeticiones.

1, 2, 3, 4. -1, 2.- Y 1, 2, 3, 4.- 1, 2. (Repetir x5)

Muy bien.

Ahora añadiremos la contracción del músculo. Cuando inspires y durante los dos segundos de retención, contrae el músculo pubococcígeo. Al exhalar, relájalo. Realizaremos diez repeticiones.

1, 2, 3, 4. -1, 2.- Y 1, 2, 3, 4.- 1, 2. (Repetir x10)

Excelente. Ahora hagamos lo mismo pero quiero que visualices cómo al inhalar y contraer tu energía sexual se eleva desde los genitales hasta la cabeza, y al exhalar y relajar, esta energía se expande por todo tu cuerpo.

1, 2, 3, 4. -1, 2.- Siente como tu energía sexual sube por tu cuerpo. Retienes ahí.

Y 1, 2, 3, 4.- 1, 2. Y sueltas el aire relajando.

1, 2, 3, 4. -1, 2.- Inspira subiendo la energía

Y 1, 2, 3, 4.- 1, 2. Suelta el aire relajando

1, 2, 3, 4. -1, 2.- Siente como la energía llega a tu frente.

Y 1, 2, 3, 4.- 1, 2. Y expándela por todo el cuerpo.

1, 2, 3, 4. -1, 2.- Siente cómo todos tus músculos se llenan de energía.

Y 1, 2, 3, 4.- 1, 2. Y después descansan.

Puedes hacer las repeticiones que desees, pero si no estás acostumbrado es posible que te canses.

Ahora, tómate un minuto para observar tu respiración. Observa cómo te sientes. ¿Has experimentado cosquilleos o sensaciones similares a después de tener relaciones sexuales?

Realizar esta práctica un par de veces a la semana es suficiente para notar sus beneficios, que son los siguientes:

  • Experimentar un placer orgásmico sin necesidad de estimulación genital.
  • Mejorar las erecciones y el control sobre la eyaculación.
  • Ser mejor amante en las relaciones con penetración.
  • Experimentar un aumento en tu energía sexual y libido.

Espero que te sirva esta práctica y sobre todo que la disfrutes.

Que el orgasmo te acompañe.

Aizen M.

Deja un comentario